El regreso a clases es importante no solo con la compra de útiles sino también con una adecuada salud. La visión es una herramienta necesaria que los niños deben tener para el rendimiento escolar y un desenvolvimiento social adecuado.

Es muy frecuente que los niños con problemas de visión (miopía, astigmatismo o hipermetropía) tengan bajas calificaciones, o déficit de atención y muchas veces los padres no lo notan porque la vida de los niños se desenvuelve de cerca con sus juguetes, tabletas, videojuegos con pantallas cada vez más grandes.

Es importante que los padres cuando ayuden a sus hijos a hacer la tarea identifiquen cuando el niño confunde letras como la “a con la e” y la “u con la n” en repetidas ocasiones piensan que puede ser dislexia y no un problema en la visión.

Los profesores juegan un papel muy importante en la detección de los problemas de la visión ya que los niños suelen quejarse al no poder ver bien de lejos en los salones de clases o cuando ya tienen anteojos y están mal graduados el niño se queja de dolores de cabeza y mareos.

El año pasado ingresaron a clases casi 26 millones de alumnos en educación básica según la Secretaría de Educación Pública y se estima que del 15 al 20% de los menores de 14 años de edad tienen alguna deficiencia visual, de ahí la importancia de una valoración profesional

El control a tiempo de las alteraciones visuales puede ser el factor determinante para evitar un bajo rendimiento escolar, ya que el 80% de todo lo que aprende un niño se realiza  a través del sentido de la vista en sus primeros 12 años de vida.

Para que nuestros hijos no sean parte de las estadísticas es necesario la revisión a tiempo con el oftalmólogo ya que valorar un niño es más complejo que un adulto debido a la gran capacidad que tienen de enfoque, por lo que se debe dilatar las pupilas para  obtener una valoración oftalmológica completa algo que el optometrista no realiza y así detectar o descartar el uso de lentes de una manera correcta y segura. 

En muchas ocasiones al valorar oftalmológicamente a un paciente pediátrico se pueden encontrar también otras alteraciones como alergias oculares, estrabismos o enfermedades menos comunes como cataratas congénitas, queratótomo, glaucomas congénitos, etc.

El sentido de la vista es muy importante desde el nacimiento y se tienen que identificar algunas enfermedades oculares para evitar secuelas o ceguera, aprovecharemos en este articulo para mencionar que al nacer ya debe existir una reacción de las pupilas a la luz así como una fijación visual pero el seguimiento y acomodación de la mirada, visión a los colores bien desarrollados será entre los 4 y 6 meses de edad.

La visión 20-20 es decir 100% de visión se alcanza a los 3 años de edad entonces de no ser así y no corregir este problema antes de los 7 años de edad el niño comenzará a deprivar su comunicación con el cerebro y ocasionar un ojo flojo o torpe que se conoce como “ambliopia”, y aunque mas adelante decida usar lentes o cirugía ya es demasiado tarde porque el cerebro no maduró el sistema visual con ese ojo.

Es muy común acudir también a cualquier farmacia y automedicarse o solicitar al farmacéutico que sugiera un colirio para el ojo rojo, el cual será contraproducente por el efecto de dependencia o rebote que ocasionará. En muchos casos prescriben colirios con esteroides los cuales al aplicarse la gota el paciente inmediatamente comenzará a sentirse mucho mejor pero desconoce su diagnóstico y ademas la cortisona aumenta la presión ocular incrementando el riesgo de desarrollar glaucoma así como también opaca al cristalino anticipando la aparición de cataratas.

Es mejor no poner en riesgo su vista y acudir al oftalmólogo.

 Dr. Carlos Carral Santander

Oftalmólogo

Email: dr.carloscarral@gmail.com